TRABAJO PRÁCTICO Nº9: ENTREVISTA PROPIA

NUEVA VIDA EN LA ARGENTINA

Stefano Paoletti tiene veintinueve años, eligió un cambio de vida rotundo y en 2014 eligió un destino y compró un pasaje: Argentina. En la siguiente entrevista con el aquí profesor de italiano y empleado de la Cámara de Comercio Italiana, indagaremos en cómo es el proceso de adaptación para alguien que elige venir a vivir a lo más austral del mundo desde el país del que más arribaron personas en los últimos doscientos años.

1-      ¿Por qué viniste a vivir a la Argentina?

-          Eh, principalmente me vine porque, bueno, yo soy italiano y allá yo estaba en pareja… Estoy en pareja con una chica argentina que me propuso de venir a vivir a su país de origen, la Argentina, al cual yo nunca había viajado, y buscar la posibilidad de encontrar trabajo. Esa fue la razón principal. Sin embargo, yo siempre estuve interesado en Latinoamérica en general, y por eso yo estaba feliz y entusiasmado con respecto a esa oportunidad. Esa es básicamente la razón.

2-      ¿Cuál fue la primera impresión que tuviste de nuestro país?

-          (Duda…) Fue raro… El día que llegué a Ezeiza llovía muchísimo, yo estaba en auto y nos vinieron a buscar. Lo primero que me llamó la atención fue que el GPS, al pasar por algunas zonas, te advertía de estar pasando por una zona peligrosa. Y eso sinceramente, recién llegados, te choca. Y lo otro que también me sorprendió en el viaje de Buenos Aires a Rosario es que en las ciudades hay mucha diferencia de paisajes en tan solo una cuadra, no hay un plan como para que los barrios queden diferenciados o establecidos, me parece que cada uno construye como quiere. Y es que por eso hay tanta diferencia.

-          ¿Y la gente?

-          No, no, la gente desde el comienzo muy cálida, muy amigable, muy sociable. Al principio cuando yo vine, casi no sabía español, había hecho un curso básico en Italia pero prácticamente nada… Y acá la gente me tenía paciencia, yo trataba de hacerme entender, pero la gente me ayudó siempre. Desde ese aspecto, siempre muy amigables.

3-      ¿Te costó mucho adaptarte a vivir en Argentina? ¿Por qué?         

-          En realidad yo diría que no. Obviamente que al principio costó un poco… Pero tuve la suerte de que las culturas italiana y argentina son muy parecidas, de hecho la mayoría de los argentinos tienen origen italiano y muchas costumbres son parecidas entre ambas. Fue fácil el hecho de aceptar vivir un poco más relajado que en Italia, como es el estilo acá, eso sinceramente me encantó. Lo que sí al principio me costó fue el tema de hacerme amigos, pero sólo fue una cuestión de tiempo, ya estoy integrado en un grupo aunque fue lo que lógicamente más me costó al principio. Es más, me adapté más fácil yo que mi señora que es argentina, quizás por mi personalidad. No lo sé…

4-      ¿Qué impresión genera la Argentina en el exterior y más precisamente en Italia?

-          En Italia no se habla mucho en los medios de lo que pasa en Argentina. Quizás se habló un poco de temas como los fondos buitres por ejemplo, pero no mucho más. De todos modos, allá hay una visión bastante alejada de la realidad de lo que es Argentina. Por ejemplo, allá el kirchnerismo está considerado como un gobierno netamente de izquierda mientras que viviendo acá uno se da cuenta que es mucho más complicado que eso… Hay varias imágenes bastante distorsionadas. Hay gente que conoce Argentina más que nada por el fútbol, es más, lo primero que me dijeron mis amigos de allá al enterarse fue “Te vas a la cancha, a ver cómo viven los argentinos el fútbol”. Y también es muy conocida la Argentina por la diversidad de paisajes, se tiene esa concepción del país como de esa ‘cosa gigante’ en el que conviven distintos tipos de paisajes. El más reconocido suele ser la Patagonia.

5-      ¿Qué es lo que más te gusta de nuestro país y/o nuestra ciudad?

-          Me gusta mucho la gente, como dije anteriormente. Me encanta vivir con tranquilidad, el hecho de que a los treinta, cuarenta, cincuenta años uno se sigue encontrando con los amigos, mientras que en Italia no es tan así. Cuando uno se casa, se ve como que tiene que dedicarse de lleno a la familia, la gente es un poco más fría, más cerrada. Y Rosario particularmente me encanta, me gustan mucho los parques, el verde que tiene, y me fascina a mí personalmente por mis gustos toda la zona del río. De más está decir que me gusta la comida, el asado, las empanadas, aunque falta un poco de comida italiano. Y por último, el querido Rosario Central… (se ríe)

6-      ¿Qué similitudes y diferencias encontras entre la sociedad italiana y la argentina?

-          Acá lo que noté es que hay bastante más diferencia entre las distintas clases sociales. Es muy fácil notar que hay gente demasiado vulnerable, barrios pobres enteros, muy a la vista de todos, y por otro lado gente que vive muy pero muy bien. En Italia hay pobres, obviamente, pero no hay villas por ejemplo, no es tan visible, el porcentaje de pobreza me parece que es menor, hay más equilibrios entre las clases sociales. Aquí, por ejemplo, hay mucha diferencia entre los autos en la misma calle mientras que allá los autos en general son bastantes similares. Lo digo en alusión a las diferencias de clase social. Italia, por otra parte, es una sociedad más cerrada en cuanto a la llegada de inmigrantes, mientras que en Argentina son muy abiertos a recibir con los brazos abiertos a personas de otros países mientras que allá hay más miedo a que te roben o te hagan daño. Y en cuanto a las similitudes, la familia y los amigos siempre son lo primero, lo más importante, se pasa mucho tiempo con ellos en ambas sociedades, la gente es bastante sociable y simpática.

7-      ¿Extrañas mucho a tu familia, tus costumbres o tu país? ¿Por qué?

-          (Sensación de nostalgia) Sí… Extraño principalmente a mi familia, ya que yo acá no tengo a ningún pariente. Tengo la oportunidad de viajar pero viajo una vez por año durante tres semanas y la familia requiere más tiempo. Está el Skype y todo eso pero no es lo mismo…

-          ¿El italiano es tan familiero como parece?

-          Sin dudas… En Italia la familia es lo primero, allá es ‘si tocas a mi familia, te mato’. Aparte tengo tres hermanos y yo soy el más grande de los cuatro. Y tengo uno por ejemplo que tiene dieciséis años que cuando yo me fui parecía un nene y ahora está hecho todo un hombrecito. Y perderse todo eso, realmente cuesta. Los amigos de allá obviamente también se extrañan, la gente con la que uno creció.

8-      ¿Qué es lo que menos te gusta de Argentina, su gente, su cultura, etc?

-          No me gustan todas las discusiones políticas que hay. Que todo sea blanco o negro, el defender a un gobierno o el partido que sea de manera fanática, sin poder analizar con objetividad lo que ocurre. No me gusta tampoco la violencia que hay en la sociedad, que te puedan matar solo por robarte. Y al principio, a pesar de que luego me acostumbré, me costaba bastante también la desorganización que hay. Es algo mínimo pero allá es totalmente distinto, las largas colas, y todo ese tema. Y por último el tránsito, a veces parece que te van a pasar por encima… (se ríe)

9-      Al día de hoy, ¿qué balance haces sobre tu estadía en el país?

-          Totalmente positiva. En principio porque afortunadamente encontré un trabajo y eso me permite quedarme, mantenerme, profundizar mis conocimientos sobre Rosario en particular y de Argentina en general. Además, me gusta mucho el trabajo que hago, eso es importante.  Y disfruto mucho de mis momentos libres, ir a pasear, caminar, tomar mates con amigos, comer asado. Y ahora colaboro entre empresas argentinas e italianas para que hagan negocios y eso sinceramente me realiza.

10-  ¿Cuáles son tus planes a futuro en tu vida?

-          Es una muy buena pregunta… (sonríe). Es todo un tema eso, mi esposa en un año y medio se recibe de profesora y traductora de italiano, así que durante el próximo año y medio me quedaré acá. Pero la verdad que después no tenemos ningún plan concreto. Si todo sigue como ahora, con el trabajo que tengo, mi idea es quedarme quizás, formar una familia acá. Pero depende mucho de lo que pase en el futuro, quizás surge una posibilidad en  Italia, en otra parte de Argentina o del mundo, siempre y cuando sea después de que mi mujer se haya recibido, por lo que estoy abierto a nuevos caminos. Pero por el próximo lapso de tiempo corto me quedaré acá en Rosario.

La entrevista podría publicarse sin lugar a dudas en una revista de turismo o en secciones periodísticas sobre la cultura argentina, poniendo el foco en lo fácil o difícil que es adaptarse a vivir en nuestro país habiendo nacido del otro lado del mundo y qué opinan de nosotros. Está dirigido a una audiencia de mediana edad, cuyas ideas, por qué no, quizás tengan que ver con comenzar de cero en otra parte del planeta Tierra.

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