La importancia de la educación sexual.


La educación sexual es la transmisión de conocimientos en lo que a la sexualidad respecta y permite facilitarle a las personas tomar decisiones responsables y propias. Ser educador sexual no consiste en decirle a los demás que deberían hacer o lo que esta bien o esta mal sino ayudar a las personas en el desarrollo de valores positivos acerca de la sexualidad y que se puedan hacer cargo de su propia sexualidad.

La importancia de la instrucción en sexualidad es muy amplia. En primer lugar lleva a que el sexo y la sexualidad se puedan vivir de manera plena y placentera y puedan desmitificarse las diferentes creencias que a lo largo de los años se mantienen y que son generadoras de malestar y diferentes disfunciones sexuales. A lo dicho anteriormente se suma la posibilidad que los individuos puedan elegir sobre su cuerpo y decidir por cuales medios prevenir el embarazo no deseado y las enfermedades de transmisión sexual. Así mismo, el mayor conocimiento en lo que refiere a la sexualidad de cada uno, evita posibles disfunciones sexuales, las cuales en gran medida tienen que ver con desinformación y los mitos y tabúes que rodean el tema.

La educación sexual es mucho más amplia que la enseñanza de los genitales y de los métodos anticonceptivos, por lo tanto, los sujetos deben ser enseñados en sexualidad desde siempre, porque cuando son niños es de suma importancia que aprendan sobre su cuerpo y que tengan la capacidad de decidir sobre el, esto es trascendental en prevención de abusos sobre todo en el género femenino. La autoestima es otro factor que esta relacionado con la educación sexual, porque al entender el cuerpo y como funciona y/o como tratarlo, puede uno aprender a aceptarse y respetarse de una forma más conveniente.

Las consecuencias o manifestaciones al no recibir educación sexual son muchas, en primera instancia pueden establecerse disfunciones sexuales de todo tipo, las cuales se manifiestan con más resonancia en la adultez; otra consecuencia es no vivir la sexualidad como placentera, vivirla con culpa, ansiedad y malestar, como consecuencia de los mitos que hay con respecto al contenido; también son consecuentes la contracción de enfermedades de transmisión sexual, sólo se conocen unas pocas de la cantidad de enfermedades que se trasmiten sexualmente y la información dada no es suficiente en el seno familiar; igualmente significativo es la cuestión de los embarazos adolescentes, los embarazos no deseados y la escasa planificación familiar y en algunos casos, pueden presentarse abusos sexuales en la infancia sin ser esto reconocidos.

En conclusión, la educación sexual es elemental desde la infancia, para asegurar la transmisión de conocimientos sobre la sexualidad, promover actitudes responsables, prevenir problemas involucrados con la salud general, sexual y reproductiva y procurar igualdad de trato y oportunidades para ambos sexos.

 

 

Trabajo Práctico Final, texto argumentativo

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